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Noticias de turismo y los mejores lugares de Chile Chile Mié 7 Oct 2026
Gastronomía y Vinos

Treinta vinos, una sonrisa: así despierta el vino turco en Estambul

En Estambul, un viajero prueba más de treinta vinos locales y descubre una tradición que vuelve a la vida pese a las dificultades.

Redacción Portal Turismo · 2 minutos de lectura
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Treinta vinos, una sonrisa: así despierta el vino turco en Estambul
Vía La Vanguardia Comer

El camarero esbozó una media sonrisa cuando le pregunté si tenían algún vino local. Esa sonrisa lo dijo todo: la pregunta era habitual en Estambul, Turquía. Yo acababa de aterrizar sin haber oído nunca nada sobre vinos de Turquía, así que era el clásico turista que llega sin expectativas. Pocos días después, ya había catado más de treinta referencias, con perfiles variados y, en general, un toque moderno que no esperaba.

El recorrido empezó como una casualidad. Pregunté por un vino local solo por curiosidad, y las primeras copas me obligaron a cambiar de idea. No era un vino rústico ni escondido: había etiquetas con carácter, frescura y un trabajo técnico que, claramente, llevaba años de esfuerzo. La diversidad de uvas es uno de los mayores atractivos, porque muchas de ellas no se cultivan en ningún otro lado del planeta.

Una herencia que busca volver

Turquía tiene una historia vinícola larguísima, de esas que se cuentan en siglos, pero que en el último tiempo había quedado en un segundo plano. Hoy, la producción vuelve a despertar, aunque el camino no es sencillo. Quienes se dedican a esto enfrentan obstáculos de todo tipo: la cultura, las normas y hasta el clima.

Sin embargo, hay algo de rebeldía en cada botella. La gente que produce vino aquí no celebra el éxito fácil; sabe que está nadando contra corriente. Aun así, en los últimos años se ha visto un avance lento pero sostenido, con pequeños viñedos que empiezan a ganar seguidores entre los viajeros que llegan con la mente abierta.

Para el paladar chileno

Si hay un público que puede entender este renacer, son los chilenos. Acostumbrados a un vino con identidad fuerte, saben valorar la diversidad de terroir. En Turquía, la invitación es a probar lo desconocido: no esperes el carmenere, sino algo muy distinto.

No es un destino que esté a la vuelta de la esquina, pero si llegas a Estambul, no cometas el error de pedir solo cerveza. Levántale la mano a un local y pide su vino favorito. Esa media sonrisa del camarero, al final, termina teniendo razón: hay mucho más de lo que parece.

Con información de La Vanguardia Comer

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