Egipto en alerta: la guerra hutí amenaza los balnearios del mar Rojo
Sharm el-Sheij, Hurghada y Marsa Alam, en la mira de una escalada que ya golpea a la industria turística egipcia.
Los balnearios del mar Rojo, que cada invierno atraen a miles de turistas europeos en busca de sol y buceo, enfrentan una amenaza que no viene del clima, sino de la geopolítica. La escalada de los ataques hutíes desde Yemen y la posible intervención militar egipcia han puesto en alerta a destinos como Sharm el-Sheij, Hurghada y Marsa Alam, tres de los principales polos turísticos de Egipto.
El turismo, en la cuerda floja
El Parlamento egipcio aprobó el 26 de octubre una solicitud de Arabia Saudí para recibir ayuda militar frente a los hutíes. El grupo rebelde, que ya ha atacado barcos e instalaciones petroleras saudíes, amenazó con incluir el Canal de Suez entre sus objetivos si Egipto se involucra directamente en la defensa de Riad. Además, advirtió a las aerolíneas que no vuelen sobre territorio saudí.
Egipto genera 15.300 millones de dólares al año gracias al turismo, una de sus principales fuentes de divisas. Una crisis de seguridad en el mar Rojo podría espantar a los visitantes y frenar la inversión, justo cuando el país enfrenta una elevada deuda externa. Los tres destinos compiten directamente con Canarias por la demanda europea durante la temporada de invierno, por lo que cualquier inestabilidad se siente en la ocupación hotelera.
Sin vuelos directos, pero con conexiones
Para el viajero chileno, llegar a Sharm el-Sheij, Hurghada o Marsa Alam implica al menos una escala en Europa o en El Cairo. No hay vuelos directos desde Chile. Una eventual escalada podría encarecer los pasajes o reducir las frecuencias, aunque por ahora no se han registrado ataques contra zonas turísticas egipcias. El gobierno de El Cairo estudia alternativas para apoyar a Arabia Saudí sin enviar tropas: reforzar sus medios navales y aéreos en el mar Rojo o desplegar recursos defensivos en territorio saudí.
Mientras tanto, Egipto mantiene contactos diplomáticos con Irán y distintas facciones yemeníes para tratar de frenar los ataques y proteger la navegación. La presión sobre El Cairo es fuerte: Riad es uno de sus principales apoyos económicos y reclama ayuda para contener las ofensivas hutíes, que ya interrumpieron durante más de dos semanas las exportaciones de crudo desde Yanbu, en la costa del mar Rojo.
Lo que viene para el turismo chileno
Si planea un viaje a los balnearios egipcios del mar Rojo para los próximos meses, conviene seguir de cerca la evolución del conflicto. Por ahora, los destinos operan con normalidad, pero el riesgo de represalias es real. Egipto ya sufrió una costosa intervención en Yemen en los años sesenta y no quiere repetir la historia. La decisión de cómo respaldar a su aliado sin ser arrastrado a una nueva guerra definirá el futuro inmediato de la industria turística en la zona.
Con información de Preferente



