África en la copa: por qué Acra se volvió la nueva capital del cóctel
La capital de Ghana combina ingredientes locales, destilerías propias y una historia de resistencia que hoy se sirve en vaso.
Cuando se habla de coctelería de autor, los reflectores suelen apuntar a Londres, Nueva York o Ciudad de México. Pero en la costa oeste de África, Acra, capital de Ghana, viene consolidando una escena que está llamando la atención de bartenders y viajeros. No se trata de una moda pasajera: la ciudad tiene una base cultural profunda y una propuesta que mezcla lo hiperlocal con técnicas contemporáneas.
Si usted está en Chile y piensa en un destino para explorar cultura pop y coctelería, Acra no es precisamente la primera parada. No hay vuelo directo desde Santiago, así que la escapada requiere escala en Europa o África. Pero para quien busque algo distinto, la ciudad ofrece una experiencia que difícilmente se repite en otro lugar del mundo.
Bares, destilerías y una propuesta que no copia a nadie
En el barrio Dzorwulu, el restaurante afroasiático Kozo presenta cócteles como el Taboo, hecho con ginebra Bayab Classic, licor de naranja, jarabe casero de hibisco y agua tónica. Un poco más allá, dentro de un condominio, Bella Dolce Vita ofrece una propuesta más osada: ginebra y vodka elaborados con vino de palma, además de su palma gin, una bebida espesa y herbal que se toma como aperitivo.
Pero el movimiento no se limita a los bares. One Corner Distillery, parte del complejo One Corner Garden —que incluye restaurante, casa de huéspedes y espacio de eventos—, produce rones, brandis de frutas (piña, plátano, mango) y destilados de palma a partir de productos que normalmente terminarían en un vertedero. Sus fundadores, Nana-Kofi Appiah y Ezra Davis, han convertido la reducción de desperdicio alimentario en el eje de su proyecto.
Una historia de resistencia que se bebe
Para entender el auge actual hay que retroceder un siglo. El dominio colonial británico —que partió en 1874, cuando el país se llamaba Costa de Oro— prohibió la producción de destilados indígenas. El caso más documentado es el del Akpeteshie, un aguardiente de vino de palma cuyo nombre, en lengua ga, significa “ellos se están escondiendo”, en alusión a la clandestinidad. En los años 30, la Corona británica lo vetó para proteger la venta de licores importados, y la bebida terminó convirtiéndose en símbolo de la resistencia anticolonial.
Tras la independencia, en 1957, el Akpeteshie volvió a servirse abiertamente. Hoy, The Republic Bar & Grill, abierto en 2012, lo reivindica con su cóctel Kokroko, que combina sobolo (bebida de hibisco), menta, lima y una base de Akpeteshie. También ofrecen variantes infusionadas con coco, vainilla, maracuyá y café con cacao.
Stephen “Kojo” Aidoo, fundador y presidente del Gremio de Bartenders de Ghana, explica que la tradición precolonial incluye mucho más: nsa fufuo (vino de palma), pito (cerveza de sorgo o mijo, típica del norte), asaana (bebida de maíz fermentado y caramelizado) y atadwe milk, una leche vegetal de chufa. El sobolo, con hibisco, jengibre y granos de Selim, es un clásico en toda la diáspora africana.
Faltan puentes, pero el camino avanza
El festival Accra Bar Show, cofundado por Aidoo en 2024, reúne a marcas locales de destilados, competencias de coctelería y paneles sobre la industria de África. Ya han asistido bartenders de Kenia, Sierra Leona, Sudáfrica, Nigeria, Italia y otros países, en guest shifts por los bares de Acra. El evento es una señal de que la escena local busca proyección internacional.
Aun así, Aidoo advierte que la adopción global de los destilados ghaneses enfrenta al menos cuatro escollos, entre ellos problemas de cadena de suministro. Mientras esos obstáculos no se resuelvan, Acra seguirá siendo un destino para viajeros curiosos que buscan autenticidad antes que replicar tendencias. Y esa, precisamente, parece ser su mayor fortaleza.
Con información de Wine Enthusiast



