Tres ciudades de Europa donde vivir unas Navidades mágicas sin gastar demasiado: mercadillos, dulces tradicionales y muchas luces
Cracovia, Budapest y Vilna ofrecen mercadillos y ambiente festivo a precios más bajos que Europa Occidental, según Civitatis.
Viajar a Europa en Navidad suele ser caro, pero no todas las ciudades obligan a vaciar el bolsillo. Civitatis recomienda tres destinos donde los precios son más bajos que en Europa Occidental y que igual tienen mercadillos, luces y tradiciones. Para el chileno que planea una escapada navideña, son opciones realistas si consigue un vuelo con escala, ya que ninguna tiene conexión directa desde Santiago.
Cracovia: belenes Patrimonio de la Humanidad
En Polonia, Cracovia monta su mercadillo navideño desde el 27 de noviembre en la Rynek Główny, la plaza del mercado del casco histórico. Decenas de puestos de madera venden adornos, artesanías y productos típicos como queso ahumado a la parrilla, dulces tradicionales y vino caliente especiado. La iluminación y un gran árbol completan la postal.
Además del mercado, vale la pena recorrer el casco antiguo, visitar la catedral de Wawel y la basílica de Santa María, y acercarse al barrio de Kazimierz, donde hay ferias más tranquilas. Una tradición única son los szkopi, belenes artesanales de varios niveles que reproducen edificios emblemáticos de Cracovia y que fueron declarados Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.
Budapest: dos mercados y proyecciones sobre una basílica
Budapest, la capital húngara, vuelve a llenarse de luces con dos grandes mercados. El de la plaza Vörösmarty abre el 13 de noviembre y ofrece artesanías húngaras y gastronomía local, como el kürtőskalács (pastel de chimenea). El otro es el mercado de Advent Bazilika, frente a la basílica de San Esteban, que también abre el 13 de noviembre. Allí destacan el gran árbol de Navidad y las proyecciones luminosas sobre la fachada del templo al caer la noche.
Para completar la visita, se puede pasear por el centro histórico o ver el Parlamento iluminado sobre el Danubio. Budapest tampoco tiene vuelo directo desde Santiago, pero es un destino habitual con conexiones vía Madrid o São Paulo.
Vilna: tren navideño y pista de hielo
Vilna, capital de Lituania, es el más desconocido de los tres. Su mercado navideño en la plaza de la Catedral empieza el 28 de noviembre, cuando encienden el árbol. Las casetas de madera venden regalos, dulces artesanales y bebidas calientes. La ubicación en el casco antiguo permite combinar la feria con un paseo por calles medievales.
Entre el 28 de noviembre y el 6 de enero, un tren navideño recorre la zona histórica. Además, hay una pista de patinaje sobre hielo en la plaza del Ayuntamiento y ferias de artesanía. No hay que irse sin ver la Puerta del Alba o la iglesia de Santa Ana. Vilna tampoco tiene vuelo directo desde Chile, pero es una opción distinta para quien busca algo fuera del circuito clásico.
Con información de 20minutos Viajes
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