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Noticias de turismo y los mejores lugares de Chile Chile Lun 19 Oct 2026
Rutas y Escapadas

Peloponeso fuera de temporada: pueblos bizantinos y playas solitarias

Un recorrido en auto por el sur del Peloponeso revela castillos, tabernas y la casa museo del poeta Yiannis Ritsos.

Redacción Portal Turismo · 2 minutos de lectura
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Peloponeso fuera de temporada: pueblos bizantinos y playas solitarias
Foto: umabrasileiranagrecia.com · Fuente

El sur del Peloponeso, en Grecia, no es solo un destino de verano. Fuera de temporada, sus pueblos bizantinos, playas vacías y tabernas con dueños conversadores ofrecen una experiencia distinta. Para un chileno que viaja, llegar hasta allá requiere al menos dos vuelos —uno a Atenas y otro doméstico a Kalamata—, pero el recorrido en auto por la costa bien vale el desvío.

Monemvasía: la isla fortaleza que inspiró a un poeta

Al cruzar el puente que conecta el islote fortificado de Monemvasía con la costa sureste del Peloponeso, el mar Egeo brilla a ambos lados. Allí vivió Yiannis Ritsos, uno de los grandes poetas griegos del siglo XX. Su casa, hoy convertida en museo, está en una calle empedrada junto a las murallas color ocre. Una de sus frases más conocidas dice: “El viaje no es ni una despedida ni un regreso —un puente etéreo…”.

Un viaje con raíces: Messinia, Mani y Laconia

El recorrido parte desde Kalamata, ciudad portuaria y puerta de entrada a la región. En auto, siguiendo la carretera costera, se pueden explorar tres zonas: Messinia, la península de Mani y Laconia. El autor del texto original hizo el viaje fuera de temporada, después del verano, buscando una aventura personal y, de paso, reconectar con sus raíces —su madre tiene ascendencia peloponesia. No hay vuelo directo desde Chile; lo más práctico es volar a Atenas y desde allí tomar un vuelo interno a Kalamata o arrendar un auto en el aeropuerto de Atenas y manejar unas tres horas hacia el sur.

Las tabernas de la zona, abiertas aún en otoño, sirven comida casera y los dueños suelen sentarse a conversar. Las playas, sin el gentío del verano, quedan casi vacías. Y los pueblos bizantinos, con sus calles de piedra y sus iglesias milenarias, se recorren sin apuro. Para un viajero chileno, es un destino que combina historia, literatura y paisaje mediterráneo con un ritmo pausado que el turismo masivo no conoce.

Con información de The Guardian Travel

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