WTTC presenta hoja de ruta para transformar el turismo global
La cumbre de La Valeta definió ocho prioridades para los próximos diez años, desde biometría hasta gestión del sobreturismo.
El World Travel & Tourism Council (WTTC) eligió La Valeta, capital de Malta, para presentar su hoja de ruta «Future Reset». El plan busca ordenar la transformación del turismo mundial durante los próximos diez años, cuestionando las prácticas que han dejado de funcionar y anticipando el impacto de las nuevas tecnologías. La propuesta fue expuesta ante ministros, CEOs y líderes del sector privado global.
Ocho ejes para la próxima década
La agenda se articula en ocho prioridades interconectadas. La primera apunta a los viajes seguros y fluidos mediante biometría e identidad digital: la idea es que un pasajero pueda verificar sus credenciales desde el origen hasta el destino, sin duplicaciones burocráticas ni largas esperas en los controles fronterizos. La segunda aborda la gestión de destinos y el sobreturismo, y propone que la planificación turística se integre a la agenda urbana y macroeconómica de los gobiernos.
En el plano ambiental, la tercera prioridad impulsa la economía circular para reducir la huella de la aviación, la hotelería y los servicios turísticos, con foco en descarbonización, agua y energía. La cuarta se refiere a la inteligencia artificial: adoptarla de manera responsable y ética, para optimizar la operación y la personalización de ofertas sin perder el factor humano de la hospitalidad. La quinta, en tanto, busca preparar al sector para las crisis: pandemias, desastres naturales, tensiones geopolíticas o climáticas, con protocolos de respuesta rápida y mecanismos de financiamiento de emergencia.
Las tres prioridades restantes apuntan a la conectividad, el talento y las políticas públicas. El WTTC propone abrir nuevos corredores de viaje en el Sur Global, para que regiones de América Latina, África y el Sudeste Asiático capten flujos turísticos de mayor valor. También plantea capacitar a los trabajadores en competencias digitales y dar protagonismo a los jóvenes. Y exige a los estados marcos regulatorios previsibles, incentivos fiscales transparentes y estabilidad jurídica para atraer inversión privada en infraestructura sostenible.
Qué le importa a un chileno que viaja
Buena parte de estas definiciones ocurre fuera de Chile, pero no le son ajenas al viajero local. Si se concretan los sistemas de identidad digital, los controles migratorios podrían volverse más rápidos para los chilenos que salen al extranjero. La gestión del sobreturismo, en tanto, es un tema directamente aplicable a destinos chilenos que reciben altas cargas de visitantes. Y el desarrollo del talento y la conectividad en el Sur Global puede significar nuevas rutas y mejores oportunidades laborales en la industria turística del país.
La cumbre también mostró un gesto concreto hacia las nuevas generaciones: participaron más de 100 jóvenes líderes de 40 países y se lanzó una iniciativa para integrar a la juventud maltesa en el diseño de las políticas turísticas de su país. Es una señal de que el relevo generacional está en el centro del debate, no como un tema lateral, sino como parte de la ejecución del plan.
Un mapa, no una receta
El WTTC advierte que estas ocho prioridades no son iniciativas aisladas, sino un sistema integrado. Según sus datos, existe una correlación entre la adopción de este mapa y el desempeño macroeconómico de los países. Para Chile, la discusión recién empieza: el desafío será ver cómo se traduce todo esto en políticas concretas, tanto para recibir mejor al turista que llega como para que el chileno que viaja enfrente menos fricciones en el camino.
Con información de Mensajero Web
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