Alineación solar en Abu Simbel: el fenómeno que guiará un viaje a Egipto en 2027
La egiptóloga Désirée Domínguez liderará una ruta cultural por el Nilo que coincide con el momento en que el sol ilumina tres de las cuatro estatuas del templo de Ramsés II.
Hay muchas razones para viajar a Egipto: las pirámides, los templos, el caos de El Cairo y los cruceros por el Nilo. Pero para febrero de 2027 hay una más: la alineación solar en el templo de Abu Simbel, un fenómeno que ocurre solo dos veces al año y que será el eje de una ruta guiada por una experta de primer nivel. Se trata de Egipto, el retorno del Sol, un viaje organizado por EL PAÍS Viajes que estará a cargo de Désirée Domínguez, egiptóloga chilena -bueno, española- que ha dedicado su carrera a estudiar las creencias funerarias del Antiguo Egipto.
Una egiptóloga en terreno
Désirée Domínguez no es una guía turística cualquiera. Especializada en las prácticas funerarias del Antiguo Egipto, ha participado en congresos internacionales y proyectos arqueológicos sobre el terreno. Actualmente trabaja como epigrafista en el South Asasif Conservation Project y en el Proyecto Pabasa. En los últimos años ha unido sus dos pasiones -la egiptología y los viajes- acompañando a grupos en rutas culturales donde la historia y el patrimonio son el centro de la experiencia.
En febrero de 2027 será la conductora de Egipto, el retorno del Sol, un clásico que no se debe perder quien quiera entender el legado del Nilo más allá de las postales. El viaje incluye trucos como la alineación solar en Abu Simbel, un templo ubicado al sur de Egipto, cerca de la frontera con Sudán. Para el viajero chileno, llegar hasta allá implica tomar vuelos con al menos una escala (no hay conexiones directas desde Santiago a El Cairo), pero quienes ya han hecho el recorrido aseguran que la recompensa vale el desvío.
La magia de los rayos del sol
El fenómeno de Abu Simbel ocurre dos veces al año: el 22 de febrero y el 22 de octubre. Ese días los primeros rayos del sol atraviesan los 60 metros de pasillo desde la entrada del templo hasta el santuario interior, donde se alzan cuatro estatuas sedentes. La luz ilumina solo a tres de ellas: las de los dioses Ra-Horajti, Amón y el faraón Ramsés II. La cuarta, la del dios Ptah -asociado a la oscuridad-, queda siempre en sombra. Los visitantes pueden estar presentes en ese momento exacto, una experiencia que combina astronomía, ingeniería y devoción.
El templo de Abu Simbel fue construido hace más de 3.200 años y trasladado pieza por pieza en la década de 1960 para salvarlo de las aguas del lago Nasser. La alineación solar no es casual: los antiguos egipcios diseñaron el templo para que ocurriera justo en esas fechas, probablemente marcando el nacimiento de Ramsés II o su coronación. Para quien viaje con la egiptóloga Domínguez, el recorrido incluye además visitas a Luxor, el Valle de los Reyes y un crucero por el Nilo, todo con la perspectiva de una especialista que desmenuza cada jeroglífico.
El programa está pensado para un grupo reducido, con fechas fijas en febrero de 2027. Quienes quieran asegurar su cupo deben estar atentos a la convocatoria de EL PAÍS Viajes. Mientras tanto, la alineación solar sigue siendo uno de esos fenómenos que justifican un viaje al otro lado del mundo.
Con información de El País — El Viajero



