Senadores proponen fin de los cambios de hora: Chile tendría UTC-4 todo el año
El proyecto busca eliminar el ajuste estacional que complica a pasajeros y turistas cada marzo y septiembre.
Un grupo de cinco senadores ingresó un proyecto de ley que podría poner punto final a los cambios de hora en Chile. La iniciativa, firmada por Camila Flores, Carlos Kuschel, Andrés Longton, Paulina Núñez y Paulina Vodanovic, propone mantener un único huso horario durante todo el año: UTC-4, el que hoy conocemos como “horario de verano”. La excepción serían las regiones de Aysén y Magallanes (UTC-3) y la Isla de Pascua con Salas y Gómez (UTC-6).
Un lío que se arrastra desde los 70
Los parlamentarios argumentan que la regulación actual es un desorden. En 1947 se fijó UTC-4 como hora oficial, pero desde 1970 sucesivos decretos supremos han adelantado la hora en verano y creado excepciones territoriales. El resultado: dos cambios al año, una base legal de hace casi 80 años y una cadena de actos administrativos que, según los senadores, “es dispersa”. Para los viajeros, eso significa tener que recordar si en marzo se atrasa o adelanta el reloj, y calcular diferencias con países vecinos o con vuelos internacionales.
La evidencia médica respalda la propuesta. Los autores citan a la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño, que recomienda abolir los cambios estacionales y adoptar la hora estándar permanente por ser más compatible con la luz solar y el ritmo circadiano. En simple, el cuerpo humano se acostumbra mejor a un horario fijo que a los saltos de primavera y otoño.
Qué pasa con el sur y Rapa Nui
El proyecto no borra todas las diferencias. En las regiones de Aysén y Magallanes –incluyendo la Antártica Chilena– se mantendría UTC-3, que es el actual “horario de invierno” en esas zonas. Quien viaje a Coyhaique, Punta Arenas o Puerto Williams no notará cambios respecto al horario que ya tienen. En la Isla de Pascua y la isla Salas y Gómez se quedaría con UTC-6, es decir, dos horas menos que el Chile continental (considerando que UTC-4 es la base). Para los turistas que planean un vuelo a Hanga Roa, la diferencia horaria con Santiago se mantendría en dos horas, igual que ahora en invierno.
Si la ley se aprueba, el principal efecto para quienes viajan dentro de Chile sería la eliminación del cambio estacional. Hoy, cuando llega marzo, el reloj se atrasa una hora en la mayor parte del país (excepto Magallanes). En septiembre se adelanta. Eso afecta reservas de vuelos, horarios de excursiones y la planificación de días de playa o montaña. Con horario fijo, los turistas no tendrían que andar preguntando “¿estamos en horario de verano o invierno?”.
El proyecto aún debe ser discutido en el Congreso. No hay fecha de votación ni se especifica si entraría en vigencia de inmediato o con un período de transición. Lo concreto es que, de avanzar, Chile dejaría de ser uno de los países que mueve las manecillas dos veces al año.
Con información de Radio Cooperativa
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