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Noticias de turismo y los mejores lugares de Chile Chile Lun 19 Oct 2026
Cultura y Patrimonio

Šibenik: la ciudad croata de piedra que escapó de los bombardeos

Patrimonio Unesco, una catedral sin madera y fortalezas con historia en la costa dálmata.

Redacción Portal Turismo · 3 minutos de lectura
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Šibenik: la ciudad croata de piedra que escapó de los bombardeos
Foto: discover-dalmatia.hr · Fuente

En la región croata de Šibenik, a orillas del Adriático, hay una ciudad que no se parece a ninguna otra. Su casco viejo apenas reúne 2.000 habitantes, pero el área urbana completa suma unos 70.000. Desde el año 2000, Šibenik está protegida por la Unesco, igual que su catedral de Santiago y la fortaleza de San Nicolás. Para un chileno que viaja a Europa, este destino no tiene vuelo directo desde Santiago, pero se puede llegar vía Zagreb o Split, y desde allí tomar un bus o auto hasta la ciudad.

Una catedral sin clavos ni tejas

La Catedral de Santiago no se construyó con los métodos tradicionales. Durante 105 años, sus piedras fueron talladas a medida y ensambladas en seco, hasta que la obra se terminó en 1536. El resultado es un edificio cuyo volumen exterior coincide exactamente con el espacio interior, algo que no tiene comparación con ningún otro monumento artístico o arquitectónico. El templo mezcla gótico veneciano, gótico florido y renacentista, obra del arquitecto Jorge de Dalmacia.

En el baptisterio, una pila bautismal sostenida por tres ángeles recibe la atención de los visitantes, con la figura de Dios y la paloma del Espíritu Santo. En el exterior, tres leones flanquean la entrada, y en el ábside hay 71 retratos en piedra de personas comunes de los siglos XV y XVI: ciudadanos de a pie con expresiones de enfado, alegría o temor. No hay santos, y aparecen algunos rostros femeninos e infantiles. Es la única catedral del mundo construida completamente en piedra, sin madera ni tejas: grandes losas de piedra la cubren por dentro y por fuera, lo que la protegió del fuego y de los disparos durante los bombardeos de 1991 entre Serbia y Croacia. La piedra se extrajo de las islas de Brač, Korčula y Krk.

Fortalezas con segunda vida

Šibenik tuvo que defenderse de los continuos ataques otomanos entre los siglos XVI y XVII, por eso se levantaron cuatro fortalezas. Tres están dentro de la ciudad: San Miguel, San Juan y Barone. La cuarta, San Nicolás, se alza a la entrada del canal de San Antonio y también es Patrimonio Mundial. La más antigua, San Miguel, se eleva 70 metros sobre el centro histórico y hoy funciona como escenario de conciertos. La fortaleza de Barone es famosa por su mirador, que regala vistas del archipiélago de Šibenik.

Además de las fortalezas, la ciudad tiene otras iglesias como la de San Iván, de estilo gótico renacentista, y el monasterio franciscano con frescos del siglo XV y XVI y pinturas barrocas venecianas. Pasear por la ciudad vieja implica subir cientos de escalones, pero es la única forma de descubrir plazas renacentistas como la de San Nicolás, el ayuntamiento y los rincones que guardan la memoria del comercio de sal, vino y molinos del río Krka.

Excursión al Parque Nacional Krka

Desde Šibenik se recomienda visitar el Parque Nacional Krka, creado en 1985 y que abarca 109 kilómetros cuadrados. Tiene once lagos, siete cascadas de travertino y un monasterio benedictino en una isla del río Krka. La cascada Skradinski Buk es la más fotografiada: los visitantes pueden bañarse en una zona delimitada con boyas. Un sendero de una hora cruza una pasarela entre vegetación y miradores, y a medio camino hay pequeñas construcciones que recrean la vida de los antiguos pobladores, con herrería y tejidos típicos.

Con información de ABC Viajar

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