Día de los Muertos en Chile: la tradición del cementerio San Miguel de Azapa
Cada 1 de noviembre, familias del Valle de Azapa celebran a sus difuntos con música, comida y ofrendas.
Cada 1 de noviembre, mientras en gran parte del mundo se celebra el Día de Todos los Santos, en el Valle de Azapa, Región de Arica y Parinacota, ocurre algo distinto. Familias enteras llegan al Cementerio Municipal de San Miguel de Azapa para reencontrarse con sus seres queridos fallecidos. No es una visita rápida ni silenciosa: la jornada tiene un tono festivo, con música, comida y recuerdos compartidos junto a las tumbas.
Un cementerio con más de 2.000 años de historia
El cementerio San Miguel de Azapa está ubicado a unos 12 kilómetros de Arica, en la ruta A-27. Pero no es un camposanto común: es considerado uno de los cementerios precoloniales en uso más antiguos del mundo, con más de 2.000 años de historia. En el lugar existen túmulos funerarios que datan de alrededor del 500 a.C., estructuras donde las comunidades originarias enterraban a sus muertos junto a ofrendas.
Esa tradición de siglos se mantiene viva. Cada 1 de noviembre, las familias de San Miguel de Azapa y personas que viajan desde otras ciudades acuden al lugar con sus mejores ropas y con todo lo necesario para compartir junto a sus difuntos.
Qué se hace ese día: flores, música y kalatanta
La celebración incluye limpiar y adornar las tumbas con flores naturales y de papel. También se colocan fotografías y recuerdos de los seres queridos. Las familias llevan las comidas y bebidas favoritas de los fallecidos y comparten esos alimentos en el mismo cementerio, acompañados de música de bandas de bronces y agrupaciones tradicionales.
Uno de los elementos más característicos es el pan llamado kalatanta, un pan andino cuyo nombre viene del aimara kala (piedra) y ttantta (pan). Se trata de panes con figuras que forman parte de la ofrenda y el compartir familiar.
¿Se parece a la película Coco?
La comparación con la película de Disney-Pixar es inevitable. En Coco, la memoria de los fallecidos se mantiene viva mediante fotografías, ofrendas, comida y recuerdos familiares. En San Miguel de Azapa ocurre algo similar: los seres queridos fallecidos siguen formando parte de la vida de sus familias. Sin embargo, no se trata de una versión chilena de la celebración mexicana. Es una tradición propia del norte de Chile, con raíces en la historia y las costumbres de las comunidades del Valle de Azapa.
Si viajas a Arica por estas fechas, puedes recorrer el Valle de Azapa y conocer otros atractivos como el Museo Arqueológico San Miguel de Azapa, donde se conserva parte importante del patrimonio arqueológico del norte de Chile. El cementerio está a unos 30 minutos en auto desde Arica por la ruta A-27.
Con información de Chile es Tuyo
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