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Noticias de turismo y los mejores lugares de Chile Chile Jue 8 Oct 2026
Naturaleza y Aire Libre

Valle del Chirripó: el paraíso costarricense donde los chilenos también encuentran ‘pura vida’

Naturaleza extrema, quesos suizos y un museo de madera esperan en este rincón de Costa Rica, a un par de vuelos desde Santiago.

Redacción Portal Turismo · 3 minutos de lectura
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Valle del Chirripó: el paraíso costarricense donde los chilenos también encuentran 'pura vida'
Vía ABC Viajar

Que Costa Rica se ha convertido en uno de los destinos favoritos de los chilenos que buscan naturaleza no es novedad. Pero hay un rincón que escapa de los circuitos masificados y que pocos conocen: el Valle del Chirripó, en el corazón de Pérez Zeledón, provincia de San José. Aquí no hay playas llenas de turistas, sino montañas, ríos de aguas cristalinas y pequeñas comunidades que sirven de puerta de entrada al Parque Nacional del Chirripó, donde se alza el punto más alto del país: el Cerro Chirripó, con 3.820 metros de altitud.

Una maratón para los más atrevidos y senderos para todos

El parque es conocido entre los amantes del deporte, especialmente los runners, por la Ultra Maratón Valle del Chirripó, que cada año reúne a competidores de todo el mundo. La carrera ofrece cuatro distancias –6, 17, 32 y 50 kilómetros–, pero sus senderos con pendientes exigentes no son para cualquiera. Solo profesionales o personas con muy buena condición física se animan. Más allá del desafío, hay rutas más calmadas para descubrir emblemas como Los Crestones, un sitio cargado de misticismo; el Cerro Ventisqueros (3.812 metros), desde donde se ven atardeceres espectaculares y la Cordillera de Talamanca completa; la Laguna Ditkevi, de origen glaciar, y el Cerro Terbi. Por los caminos se pueden avistar jilgueros y tapires –llamados localmente ‘dantas’–, mientras que el jaguar, indicador del buen estado de conservación, es más difícil de ver.

Comunidades auténticas y visitas que sorprenden

Para medir el pulso a la vida local están las poblaciones de Los Ángeles, Herradura, Canaán, San José y San Gerardo de Rivas, ubicadas a los pies del gigante. Allí se respira autenticidad y hospitalidad. En la comunidad de Canaán hay que hacer parada en Quesos Canaán, una empresa familiar donde se organizan visitas guiadas con cata. La historia es curiosa: en 2002, cuando la lechería del dueño Wilbert Mata Zuñiga pasaba por mal momento, un suizo llegó a enseñar a hacer quesos. Solo Wilbert soportó el olor; los demás vecinos desertaron. Él apostó, el suizo prometió volver al año siguiente, y hoy sus quesos maduros son de los mejores del país. La granja es ecológica, con prácticas regenerativas y bienestar animal. En Rivas, el hotel Jardines Secretos (abierto desde 1997) tiene un jardín con bromelias, orquídeas y heliconias, más un sendero de 1,5 km rodeado de manantiales. Se puede visitar sin estar alojado, y su restaurante sirve delicias locales. Otro imperdible: el hotel de montaña Pelícano, que además de ser base de excursiones alberga un museo con figuras talladas en madera por su dueño, desde animales del valle hasta una moto tamaño real.

La Reserva Natural CloudBridge, de propiedad privada, se extiende desde los 1.550 hasta los 2.600 metros en la sierra de Talamanca. Es un centro de investigación dedicado a la conservación y reforestación del bosque nuboso. Con más de 400 especies de vertebrados, incluye los seis felinos de Costa Rica y 15 especies en la Lista Roja de la UICN. Una red de senderos de distintos grados de dificultad permite explorarla. Como dice el lema local, acá el ‘pura vida’ se palpa en el ambiente. Y aunque para llegar desde Chile hay que tomar vuelos con escala, el destino vale cada hora de viaje.

Con información de ABC Viajar

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