Aeródromo de Copán busca despegar con vuelos regulares en 2026
El aeropuerto de Santa Rita, a 15 km de las ruinas mayas de Copán, retoma su plan de vuelos locales tras una década de fracasos.
Honduras vuelve a intentar lo que no ha logrado en más de una década: poner en servicio regular el aeródromo Río Amarillo, en Santa Rita, Copán. El ministro de Turismo, Andrés Ehrler, dijo que se espera autorizar vuelos locales a partir del 1 de noviembre de 2026. La aerolínea CM Airlines asoma como la operadora inicial, con una ruta desde el aeropuerto internacional Ramón Villeda Morales, en San Pedro Sula.
Una pista pensada para aviones pequeños
El aeródromo, conocido también como Copán Ruinas, está en el valle de Santa Rita, a entre 15 y 20 kilómetros del parque arqueológico, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. Su pista 18/36 tiene 1.400 metros de largo por 30 de ancho, está construida en hormigón hidráulico y se ubica a 712 metros sobre el nivel del mar. Esa geometría define qué aviones pueden operar: turbohélices bimotor de 19 a 50 pasajeros, en operaciones visuales diurnas. La autoridad local habla de partir con un aparato de 19 asientos.
La ventaja de la ruta no es la distancia aérea, sino lo que evita por tierra. Entre San Pedro Sula y Copán hay unos 180 kilómetros de camino; desde Tegucigalpa supera los 400 y toma cerca de ocho horas. Un vuelo regional reduciría ese acceso a unos 40 o 45 minutos, un cambio decisivo para los turistas que llegan a San Pedro Sula, Palmerola o Roatán y hoy descartan Copán por falta de tiempo. La ruta tendría tres frecuencias semanales: miércoles, viernes y domingo.
Un plan con historia de tropiezos
Río Amarillo se inauguró en marzo de 2015, con una inversión de más de 335 millones de lempiras. El resultado fue pobre: entre 2015 y 2021 solo se registraron 27 vuelos. Por años, el terminal quedó bajo custodia militar, con mantenimiento irregular y sin itinerario comercial estable. En 2023, las autoridades ya reconocían limitaciones, como soterrar una línea de alta tensión o la posibilidad de ampliar la pista.
CM Airlines, fundada en 2007 y con base en Toncontín, no es nueva en este expediente. En 2015, cuando se estrenó la pista, ya hablaba de conectar Copán con Roatán, La Ceiba, San Pedro Sula, Tegucigalpa y Guatemala, pero el plan no prosperó. Hoy opera rutas domésticas a Tegucigalpa, San Pedro Sula, Roatán, Puerto Lempira y Guanaja, además de sus vínculos con Guatemala a través de TAG Airlines. En 2026 sumó su primer Saab 340B, un perfil más realista para pistas cortas que el de un jet comercial. Además de San Pedro Sula, evalúa enlaces a mediano plazo con Tegucigalpa y Guatemala.
Qué falta para el despegue y qué importa para Chile
El marco político se movió el 6 de septiembre, cuando el presidente Nasry Asfura anunció la reactivación del terminal, y encargó a la empresa EHISA los trabajos de certificación. La autoridad de aviación civil evalúa la seguridad operacional y comenzó con procedimientos de navegación por satélite, algo esencial porque la pista es de regla visual. Aún no hay tarifas, horarios ni números de vuelo a la venta, y tampoco está claro si operará como ruta fija, chárter turístico o una combinación.
Para un viajero chileno, la ruta anunciada es exclusivamente local. No hay información sobre vuelos directos desde Chile a San Pedro Sula en este anuncio, así que habría que coordinar la llegada a ese punto por otras vías. Si se concreta, el beneficio concreto es acortar el tramo final hacia las ruinas mayas, que hoy por tierra desde Tegucigalpa toma cerca de ocho horas. Copán compite con Tikal y otros sitios mayas de la región, y cada minuto ahorrado en traslados pesa a la hora de armar un itinerario. Por ahora, la fecha política del 1 de noviembre no equivale aún a una autorización formal de vuelo publicada.
Con información de Aviacionline



