Setenil de las Bodegas: el pueblo andaluz con calles bajo la roca
En la sierra gaditana, las casas cueva de Setenil convierten la geología en un escenario de ciencia ficción real.
En la provincia de Cádiz, Andalucía, un municipio de la sierra gaditana llamado Setenil de las Bodegas guarda un paisaje urbano que parece salido de una película. La razón: sus casas están construidas bajo enormes salientes de roca, en el tajo del río Guadalporcún. No es un set de filmación ni un parque temático; es un lugar donde viven miles de personas, con un patrimonio histórico y un entramado de calles que data de la prehistoria.
Calles cueva: un techo natural de piedra
Lo que hace único a Setenil son las llamadas calles cueva, formaciones rocosas que han servido como vivienda desde tiempos prehistóricos. Estas piedras ancestrales permiten al viajero pasear bajo la lluvia sin mojarse, o incluso empaparse de agua filtrada cuando no ha llovido en días. Las viviendas más conocidas, catalogadas como ‘viviendas semitroglodíticas’, son cuevas naturales que hoy albergan bares, restaurantes, garajes o almacenes.
La calle Cuevas del Sol, orientada al sur, recibe luz directa la mayor parte del día y está llena de terrazas donde se puede probar la gastronomía local resguardado por el peñasco. Al cruzar un pequeño puente sobre el río se llega a la calle Cuevas de la Sombra, donde el cañón estrecho impide que entre el sol. Allí, la roca cubre por completo el cielo, como un techo natural suspendido entre dos hileras de casas, creando una sombra perenne que refresca el ambiente y le da un carácter misterioso.
Un escenario real de bandoleros y ficción
Las calles de Setenil han sido escenario de historias reales de bandoleros y también de ficción. Además de las cuevas, el pueblo cuenta con otras vías como Jabonería, Cabrerizas, Calcetas, Calañas y Herrería, esta última considerada una de las más bonitas de Andalucía. Recorrerlas es adentrarse en un mundo que parece de ciencia ficción, pero que es real y habitable.
Para un chileno que viaja, Setenil de las Bodegas no tiene conexión directa desde Chile. No hay vuelos directos a la zona; lo más práctico es volar a Málaga o Sevilla y desde allí tomar un auto o bus hasta la sierra gaditana. El costo del viaje depende de la temporada y la aerolínea, pero el destino en sí no requiere entrada ni horario especial: las calles son públicas y se recorren a pie.
Con información de ABC Viajar
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