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Noticias de turismo y los mejores lugares de Chile Chile Mié 7 Oct 2026
Cultura y Patrimonio

Ruán, la ciudad de Monet y Juana de Arco que esconde un gato momificado

La catedral que Monet pintó en 28 lienzos, el osario de Saint Maclou y la plaza donde quemaron a Juana de Arco.

Redacción Portal Turismo · 3 minutos de lectura
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Ruán, la ciudad de Monet y Juana de Arco que esconde un gato momificado
Vía ABC Viajar

Ruán, en Normandía (Francia), se recorre a pie. Su casco histórico tiene calles angostas, casas con vigas de madera y una catedral gótica que domina el centro. Desde Chile no hay vuelo directo; el viaje se arma como parte de un circuito por Francia.

La fachada que Monet convirtió en serie

Claude Monet pintó la fachada oeste de la catedral de Ruán en 28 lienzos, desde distintos ángulos y con distintas luces. Para eso arrendó una habitación en un hotel frente a la plaza; ese edificio hoy es la oficina de turismo. Trabajaba once horas al día frente a la misma piedra.

En verano, todas las noches, la fachada funciona como pantalla de un espectáculo de luces y sonido. La enmarcan dos torres desparejas: la Tour Saint Romain, al norte, y la Tour du Beurre, la de la Mantequilla, bautizada así porque se pagó con un impuesto al consumo de mantequilla, a cambio de poder comerla en Cuaresma.

La aguja de hierro fundido, la más alta de Francia con 151 metros, se inauguró en el siglo XIX y fue afectada por un incendio en 2024 que no llegó al interior. Dentro están la tumba con el corazón de Ricardo Corazón de León y una cripta del siglo XI descubierta en 1934. La nave central es estrecha y alta, con tres galerías superpuestas y vidrieras góticas de luz extraña.

El barrio medieval que rodea la catedral se restauró tras los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. Tiene unas 2.000 casas con vigas de madera y la Rue des Chanoines, que mide 90 centímetros de ancho.

Calaveras, un gato y Juana de Arco

La iglesia de Saint Maclou, de estilo gótico flamígero, esconde en su patio trasero un osario medieval donde se enterró a las víctimas de la peste negra de 1348. Sus postes de madera tienen relieves de calaveras que ocultaron durante mucho tiempo la existencia de una fosa común. El recinto fue escuela infantil a mediados del siglo XVII y se restauró en el verano de 2020.

Hoy funciona ahí el café-restaurante Hamlet, con un gato momificado al lado de la puerta principal, y una galería de arte. A pocos pasos, el Historial de Juana de Arco ocupa el lugar donde se celebró el juicio contra la heroína.

La Plaza del Viejo Mercado tiene la cruz que recuerda su ejecución, a los 19 años. En 1979 se construyó ahí una iglesia moderna con un techo que parece de escamas: algunos ven un casco, otros llamas o un barco vikingo. El arquitecto Louis Gerald Arretche nunca aclaró el misterio, pero reutilizó vidrieras renacentistas de la iglesia de San Vicente, retiradas antes de que el edificio fuera destruido en 1944.

Desde allí, la Rue du Gros Horloge lleva al Gran Reloj Astronómico de 1389, con una sola manecilla en cada cara, fases de la luna y días de la semana. Cerca, la Chocolatería Auzou vende las ‘lágrimas de Juana de Arco’.

Museos, puerto y veleros

El Museo de Bellas Artes de Ruán tiene obras de Caravaggio, Velázquez, Pisarro, Renoir y Monet, y posee la segunda colección impresionista más importante de Francia. El Palacio de Justicia, gótico del siglo XVII, no se puede visitar; el Ayuntamiento está en la plaza del General De Gaulle.

Quien siga a Gustave Flaubert puede ir al museo dedicado al autor de Madame Bovary, que en 2022 celebró su bicentenario. El puerto sobre el Sena es el principal de la región para el transporte de cereales. Además, desde 1989, cada cinco años la Armada de Ruán congrega veleros, barcos militares y submarinos de varios países.

Con información de ABC Viajar

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